miércoles, 22 de octubre de 2014

El saqueador.

El Hobbit indudablemente nos trasporta a un mundo de fantasía, desde el comienzo de la lectura los detalles de  los paisajes y los personajes  son los que nos ayudan a que nos imaginemos ese mundo.

Estoy de acuerdo con Legolas al mencionar que cada uno de nosotros lleva a un Bilbo dentro y que no todos nos arriesgamos a aventurarnos o  tomar  retos, pera Bilbo y los enanos tienen un acompañamiento que es brindado por Gandalf. Él los motiva para aventurase,  cree en sus habilidades, en muchas ocasiones terceras personas desacreditan nuestras capacidades  y lamentablemente  las adjudicamos como nuestras.

Bilbo  es contratado por la compañía de Thorin para laborar como saqueador,  él tiene la habilidad de ser indetectable para los demás, debido a que tiene un pelo grueso en las plantas de los pies, también le ayuda su estatura y su agilidad para moverse, Bilbo robará la Piedra del Arca que se encuentra en la  Montaña Solitaria donde los enanos fueron expulsados.

Smaug 


Entrando al Bosque Negro

Muchos días y muchas aventuras han transcurrido desde que la pequeña puerta Bolsón Cerrado, el hogar del Bilbo se cerrara con él corriendo hacia el encuentro de los enanos y sobretodo de la aventura y con ello la búsqueda del tesoro. Los días han pasado entre cantos, anhelos, fríos, hambre y cansancio.

El pequeño Hobbit tuvo un encuentro bastante perturbador en las profundidades y oscuridad de la montaña. Sin saberlo, se topó con un ser llamado Gollum que mucho tiempo antes de ese encuentro  era contado como un hobbit más, alguien justo como él, y que ahora, por el tiempo transcurrido en la oscuridad y en soledad había sufrido una transformación no solo física, sino en su corazón. Después de un acalorado enfrentamiento entre preguntas y adivinanzas, el corazón fresco de Bilbo y su deseo de salir le permitieron derrotar a Gollum y ganar con ello salir de la montaña y seguir con su aventura. Pero nunca saldría del mismo modo en el que entró... En la oscuridad y soledad  y sobretodo después de este encuentro y su victoria ante Gollum, Bilbo pudo conocer más sobre sí mismo y sus capacidades. Además llevaba consigo un trofeo, un pequeño tesoro que cambiaría la vida de muchos. Su corazón así como el de muchos se debilitaría ante este pequeño objeto. Este objeto tenía la capacidad de despertar el deseo de las personas, tanto que en muchos casos terminarían reducidos a la imagen de aquel que vivía en el fondo de la montaña temeroso de salir y cuyo único motivo y propósito en la vida era la de tenerlo consigo.

Sin embargo la aventura continua. Ahora el grupo se dispone a entrar al Bosque Negro. Después de pasar algunos días de descanso y confort saben que se acercan a un lugar oscuro y salvaje, donde es fácil perderse y no volver a encontrar el camino. Donde es fácil confundirse entre delirios o desvariar por el hambre. Un lugar donde se ven ojos en la oscuridad, donde se escuchan voces pero donde parece no haber nadie más. Los viajeros están conscientes que es fundamental atravesar por ese lugar para llegar a su destino.  Bilbo pregunta a Gandalf si no habría otro modo de llegar a su destino. Gandalf le hace ver que eso los retrasaría y que incluso sería mucho más arriesgado. Esto no es todo, los enanos y Bilbo entrarán solos a enfrentar los peligros del Bosque ya que el mago tenía otros asuntos que resolver. Es momento de enfrentarse a los miedos y al desanimo por sí mismos. ¿Serán capaces de salir?

Legolas


domingo, 5 de octubre de 2014

Dejando Bolsón Cerrado.

Es divertido como las historias se repiten y a pesar de las peculiaridades de cada una, siempre hay factores que se repiten. Ésta historia la inicié junto a Bilbo desde Bolsón Cerrado. Un lugar apacible, cómodo, con todo lo necesario a la mano, tanto que a veces no se necesita de nadie más. Uno puede vivir en un lugar como este por mucho tiempo antes de tener la necesidad de salir a conseguir lo necesario para vivir y mucho más tiempo pasará para tener la necesidad o tomar la oportunidad de dejar tan apacible lugar en aras de la aventura y de paso sea dicho de las incomodidades que implica dejar la cueva.

Me atrevería a decir que muchos de nosotros llevamos el mismo apellido que Bilbo y que jactanciosamente le hacemos gran honor como el mismo Bilbo lo hace. Podemos sentirnos incluso pequeños y muy cómodos con pasar desapercibidos, estar contentos con la rutina, ser seres completamente comunes y sin nada extraordinario, e incluso ser felices con ello. O al menos eso es lo que queremos  creer.

Pero qué pasaría si una mañana "común" apareciera en nuestra propia puerta una invitación a dejar este lugar, con un solo propósito. El inicio de una maravillosa aventura,  de un proceso y búsqueda de un maravilloso tesoro, un arduo camino hacia el  autoconocimiento. ¿Estaríamos dispuestos a pasar por la pena de dejar Bolsón cerrado para encontrarnos a nosotros mismos en el camino? Al igual que Bilbo, quizá sin ser muy consciente de cuándo respondí, me encontré a mi mismo caminando con Gandalf y un grupo de personas bajo fríos bosques hacia la aventura más extraordinaria.

Legolas


"Es muy peligroso, Frodo, cruzar la puerta," solía decirme. "Vas hacia el Camino, y si no cuidas tus pies no sabes hacia donde te arrastrarán."  - Frodo, citando a Bilbo.




Además de que invariablemente las novelas siempre serán un secreto entre el lector y la historia contada, son una especie de catarsis en las que ambos se transforman. El lector queriendo ser personaje, quizá; la historia queriendo ser contada por ella misma. Quizá estoy abusando un poco de mi experiencia como lector, pero es posible que muchas personas hayan pasado por esto que ahora señalo. El Hobbit me ha traído varias sorpresas: los colegas que por la universidad me preguntan el motivo de traer conmigo el libro. Cuando les planteo que en el taller de apreciación literaria lo estamos leyendo, de in mediato me cuentan algo extraordinarios (como lo es la novela misma) sobre Tolkien y su magnífica saga.

Ahora mismo estoy tratando de estudiar un poco la vida y obra del autor. No me atrevería a dar mi opinión en esta entrada, quizá más adelante. Además, tengo varias preguntas que hacer respecto al personaje que he elegido. Ya saben ustedes que yo soy Bilbo. Por qué todo es tan oscuro tras una hermosa imaginería de verdor en flora y azul en el firmamento. No lo sé, quizá es porque Tolkien nos quiere dar a entender que de pronto crac con la vida que tenemos en la punta de la nariz. Ah, pero quizá más adelante la historia queriendo ser contada me comience  dar respuesta. Ya les contaré.

Atte.
El Hobbit, ¿o sea?